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Santa Rosa de Lima

30 agosto, 2016

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Santa Rosa de Lima

Biografía

 




Santa Rosa de Lima fue una mística terciaria dominica y primer santo de América de la Iglesia Católica.

La santa del día 23 y 30 de agosto, es patrona de Lima, del Perú, del Nuevo Mundo y las Filipinas. Además, es patrona de institutos educativos, policiales y armados: Universidad Católica Santa Rosa de Venezuela, Policía Nacional de la República del Perú, y las Fuerzas Armadas de la Argentina.

Nació en Lima, Perú, en 1586 con el nombre de bautismo de Isabel. Su mamá con el pasar de los años, notó que su rostro se volvía sonrosado y hermoso como una rosa, por ello la empezó a llamar Rosa. El Arzobispo acepto el cambio definitivo del nuevo nombre.

Desde niña, Rosa rezaba con mucha devoción. Un día estaba en oración ante una imagen de la Virgen María le pareció que el niño Jesús le decía: «Rosa conságrame a mí todo tu amor».

La santa siguió el pedido de Jesucristo con amor. Ella quería dedicar su vida solo para amar al Señor. Entonces un día que escucho a su hermano decir que muchos hombres se enamoraban de las mujeres por la atracción de una larga cabellera o de una piel muy hermosa. Por eso la santa se cortó el cabello y se propuso llevar el rostro cubierto con un velo, para no tentar a nadie.

Un joven de alta clase social se enamoró de Rosa y quería casarse con ella. Los de padres de Rosa les gustaba la idea porque ellos eran pobres y esto daría a la joven un buen futuro. Pero ella les confeso que renunciaba al matrimonio para consagrarse a Dios. Esto le trajo disgustos a la familia.

Se propuso hacerse monja agustina. Un día se fue a arrodillar frente a la imagen de la Santa Virgen María para pedirle que la ayudara en la elección de ser monja o no. En ese momento sintió que no podía levantarse del suelo donde estaba arrodillada. Llamó a su hermano a que le ayudara a levantarse pero él tampoco fue capaz de moverla. Se dio cuenta que la voluntad de Dios era otra y le dijo a Nuestra Señora: «Oh Madre Celestial, si Dios no quiere que yo me vaya a un convento, desisto desde ahora de su idea». Apenas pronunció estas palabras quedó totalmente sin parálisis y se pudo levantar del suelo fácilmente.

Rosa seguía rezando a Dios que la guiara sobre la elección de orden religiosa de ingreso. De repente cada día veía una mariposa de blanco y negro. Entendió que tenía que buscar una orden que tuviera un hábito de esos colores. Descubrió que eran las terciarias dominicas. Eran mujeres que se vestían con túnica blanca y manto negro y llevaban vida como de religiosas, pero vivían en sus propias casas. Pidió ser admitida y la aceptaron.

Se dio cuenta que la terciaria dominica mas reconocida es Santa Catalina de Siena, y por ello se puso a estudiar su vida e imitarla en todo. Santa Rosa de Lima, logró copiarla en santidad. Se fabricó una túnica blanca y el manto negro y el velo también negro para la cabeza, y así empezó a asistir a las reuniones religiosas del templo.

La gente empezó llamarla «la santa» por su virtuoso comportamiento. Rosa sabía sobre los peligros de la vanidad y el orgullo. Para remediarlo hizo una pequeña habitación en el solar de la casa donde vivía y allí se dedicó a meditar y hacer sus penitencias por largas horas, tanto de día como de noche. Solo salía para ir a misa o para ayudar a algún enfermo. En aquella casa pasó el resto de su vida

Su familia cayó en la pobreza porque su padre fracasó en el negocio de una mina. La santa, con gran servicio, se dedicó durante varias horas de cada día a cultivar un huerto en el solar de la casa y durante varias horas de la noche a hacer costuras, para ayudar a los gastos del hogar.

Rosa era atacada por el demonio de distintas maneras. Las tentaciones impuras la hacían sufrir enormemente. A veces tenía tiempos de terribles sequedades espirituales en las cuales todo lo que fuera oración, meditación o penitencias le producía horror y asco.

Una vez protestó amorosamente a Jesucristo por esos momentos grises, diciéndole: «Señor, ¿y a dónde te vas cuando me dejas sola en estas terribles tempestades?». Y oyó que Jesús le decía: «Yo no me he ido lejos. Estaba en tu espíritu dirigiendo todo para que la barquilla de tu alma no sucumbiera en medio de la tempestad»

Santa Rosa de Lima hacía muchas mortificaciones. Mortificaba su orgullo, su amor propio y el deseo de ser admirada y conocida. Además ayuno continuamente y su abstinencia de carnes era perpetua. Comía lo mínimo necesario para no desfallecer de debilidad. Aún los días de mayores calores, no tomaba bebidas refrescantes de ninguna clase, y aunque a veces la sed la atormentaba, le bastaba mirar el crucifijo y recordar la sed de Jesús en la cruz, para tener valor y seguir aguantando su sed, por amor a Dios.

Hacía otras cosas más dolorosas y difíciles. Dormía sobre duras tablas, con un palo por almohada. Alguna vez que le empezaron a llegar deseos de cambiar sus tablas por un colchón y una almohada, miró al crucifijo y le pareció que Jesús le decía: «Mi cruz, era mucho más cruel que todo esto». Y desde ese día nunca más pensó en ello.

Muchas personas la criticaban por sus tantas penitencias. Rosa les respondía: «Si ustedes supieran lo hermosa que es un alma sin pecado, estarían dispuestos a sufrir cualquier martirio con tal de mantener el alma en gracia de Dios».

Sufrió varias enfermedades. En sus últimos meses exclamaba: «Nunca pensé que una persona tuviera que sufrir tanto, tanto como lo que yo estoy sufriendo. Pero Jesucristo me concede valor para soportarlo todo.»Los últimos años vivía continuamente en un ambiente de oración mística, con la mente casi ya más en el cielo que en la tierra. Su oración y sus sacrificios y penitencias conseguían numerosas conversiones de pecadores, y aumento de fervor en muchos religiosos y sacerdotes. En la ciudad de Lima había ya una convicción general de que esta muchacha era una verdadera santa.

Ella predijo su muerte: «Es que en una fiesta de San Bartolomé iré para siempre a estar cerca de mi redentor Jesucristo». Así fue, y después de una dolorosa agonía murió el 24 de agosto del año 1617 a los 31 años.

Su funeral no fue uno mas en Lima. La primera cuadra llevaron su ataúd los monseñores de la catedral, como lo hacían cuando moría un arzobispo. La segunda cuadra lo llevaron los senadores, como lo hacían cuando moría un virrey. Y la tercera cuadra lo llevaron los religiosos de las Comunidades, para demostrarle su gran veneración. El entierro hubo que dejarlo para más tarde porque inmensas multitudes querían visitar su cadáver, y filas interminables de fieles pasaban con devota veneración frente a él. Después la sepultaron en una de las paredes del templo.

Los milagros empezaron a sucederse en favor de los que invocaban la intercesión de Rosa, y el Sumo Pontífice la declaró santa y la proclamó Patrona de América Latina. Santa Rosa de Lima es el santo del día 23 de agosto universalmente. En el Perú su fiesta se celebra el 30 de agosto.

Los 8 milagros de Santa Rosa de Lima más importantes

1- Protección de la ciudad de Lima del corsario holandés Joris Spitberg
En 1615, ante el peligro inminente de ser saqueada por el pirata holandés Joris Spitberg, Santa Rosa brindó protección a la ciudad Lima. Spitberg fue contratado por Holanda para tomar por asalto el virreinato del Perú.

Luego de derrotar las tropas del virrey Marqués de Montesclaros en la batalla de Cerro Azul el 18 de julio de 1615, el corsario holandés siguió rumbo a El Callao.

Sus planes eran desembarcar allí y saquear Lima con la ayuda de 300 hombres, que navegaban junto a él en seis navíos a su cargo.

Al llegar el corsario holandés a El Callao se esparcieron rumores de que tomaría el convento de Santo Domingo para profanar el sacramento del altar (por cuanto él era calvinista) y robar sus tesoros.

Entonces, la joven Isabel Flores de 29 años corrió decidida al templo para proteger con su propio cuerpo el altar y la sagrada eucaristía.

Ella estaba dispuesta a morir en defensa de los valores católicos, por lo que suplicó por la protección de Lima a la Virgen del Rosario.

Spilbergen decidió no desembarcar en El Callao ni atacar la ciudad de Lima. Siguió su rumbo hacia Paita y Acapulco y nunca más regresó. El pueblo limeño atribuyó las acciones y plegarias de la santa a un milagro.

Aunque también debe destacarse que el pirata holandés había quedado con sus fuerzas muy disminuidas luego del combate de Cerro Azul.

Perdió una de sus seis embarcaciones y la cuarta parte de sus hombres, además de que fue recibido a cañonazos en El Callao.

2- Lluvia de flores perfumadas frente al Papa Clemente IX
Este es uno de los milagros más conocidos de la santa limeña. Según la leyenda, el Papa Clemente IX estaba escéptico acerca de los poderes y milagros de Santa Rosa y quiso probarlos antes de beatificarla.

Luego de oír los relatos de sus milagros, el Sumo Pontífice habría dicho: “¡Hum! ¡Patrona y Santa! ¿Y Rosa? Que lluevan flores sobre mi escritorio si es verdad”. Entonces comenzó a caer sobre la mesa del Papa una lluvia de rosas que lo dejó estupefacto.

Fue así como entonces aprobó su canonización, y la joven Isabel Flores de Oliva pasó a llamarse Santa Rosa de Lima.

3- Curaba a los enfermos con la imagen del Niño Jesús
Otro de los milagros por los cuales creció el fervor de los limeños hacia Santa Rosa fue la sanación de los enfermos, valiéndose de una estampita de Jesús al que llamaba “niño doctorcito” y rezaba diariamente.

De acuerdo con las historias que se cuentan sobre estos milagros, Santa Rosa era devota del Niño Jesús y tenía en su casa una imagen del Divino Niño.

Los enfermos acudían a ella en busca de cura o consuelo para sus males. Ella amablemente encomendaba su curación al “doctorcito”. A partir de allí, la fe católica en el Divino Niño se extendió por todo el continente.

4- La aparición al pueblo filipino y su protección durante la II Guerra Mundial
Otra de las historias que se cuentan de Santa Rosa es el milagro de su aparición a varios centenares de filipinos que huían del asedio japonés durante la guerra.

Ocurrió durante la ocupación japonesa de las islas Filipinas en las cercanías de un poblado llamado Bucol, después rebautizado como Santa Rosa Laguna.

Mientras las tropas del Ejército imperial avanzaban cerca de ese lugar, la santa peruana hizo su aparición y los condujo hasta un templo cercano donde les ofreció refugio y alimento.

Se dice que una bella dama vestida con túnicas blancas y negras los guió hasta la iglesia, en la parroquia de Santa Rosa.

Una vez dentro ella les ofreció abundante pescado y arroz. Los agradecidos desplazados caían de rodillas al ingresar al templo y reconocer su imagen presidiendo el altar.

Posteriormente las tropas japonesas llegaron hasta la iglesia. Los oficiales que encabezaban el pelotón intentaron ingresar montados en sus caballos, pero fue en vano porque los animales se resistían.

5- Conversar con los animales
Otro de los enigmas en torno a la vida de esta santa es que se le atribuía el poder de hablar y ser obedecida por los animales, al igual que a San Francisco de Asís, San Martín de Porras y San Antonio de Padua.

Se dice que las aves, los animales de corral y hasta los mosquitos la obedecían. Ella afirmaba que normalmente trababa amistad con los animales y les pedía que alabaran a Dios.

Según la leyenda, siendo niña escuchó a su madre decir que mataría a un gallo que ella tenía porque no cantaba. Fue entonces cuando la pequeña le ordenó al gallo cantar y el ave lo hizo, evitando así su condena.

6- El matrimonio místico con Jesús
Contrajo matrimonio místico con Jesús de Nazareth, en el convento de Santo Domingo de Lima. Este milagro también es conocido como el “desposorio místico” entre Jesús de Nazareth y Santa Rosa de Lima.

Sucedió en 1617 durante el Domingo de Ramos; ella tenía 31 años. Al no recibir ninguna palma, Santa Rosa pensó que Dios estaba molesto con ella por alguna ofensa.

Se dirigió a la Capilla del Rosario donde lloró y suplicó por perdón a Jesús, y este le respondió: “Rosa de mi corazón, yo te quiero por esposa”. Ella contestó al Señor que sería su más “humilde esclava”.

7- Hacer que brotaran flores en su jardín
La casa donde se crió y vivió Santa Rosa se levantó en 1728. Es un santuario que tiene un pequeño jardín que guarda otro de sus enigmas y milagros.

En esta huerta ella cultivaba con esmero y amor sus flores multicolores, de exquisito perfume y belleza sin igual.

Pero también se dice que de este remanso de paz brotaban espontáneamente hermosas flores a solicitud de Santa Rosa.

8- El milagro del viejo árbol de limón
Un viejo árbol de limón, que según la leyenda fue secado por el Diablo molesto porque Santa Rosa no le hizo caso en una de las tantas veces que la intentó tentar, fue revivido por ella siendo niña y siguió dando frutos.

Sin embargo, los devotos quisieron quedarse con una parte del árbol de limón y le fueron arrancando sus hojas y ramas hasta dejarlo inerte. Del árbol solo se conserva su tronco como testigo del milagroso hecho.

Detalles

Fecha:
30 agosto, 2016
Hora:
12:00 am - 11:55 pm
Categoría del Evento: