Cargando Eventos

« Todos los Eventos

  • Este evento ha pasado.

San Bernardino de Siena – 20 mayo

20 mayo, 2017

San Bernardino de Siena

Biografía




San Bernardino de Siena, originalmente llamado Bernardino degli Albizzeschi, fue un religioso italiano perteneciente a la Orden de Frailes Menores. El santo del día 20 de mayo es patrono de los publicitarios, oraciones y de los que tienen problemas respiratorios. Les traemos su vida completa:

San Bernardino nació el 8 de septiembre de 1380 en Massa Marittima, Italia. Sus padres fueron Albertollo degli Albizzeschi y Raniera degli Avveduti; el padre era un noble gobernador de su ciudad natal.

A la edad de 6 años quedó huérfano de padres, por lo que creció criado por parientes, primero por la tía materna que lo tubo con ella hasta sus 11 años, después estuvo en Siena en la casa de un tío paterno, pero por sobre todo fueron las mujeres de su familia quienes lo educaron hasta su edad adulta, como su prima Tobia, quien era terciaria franciscana y su tía Bartolomea, terciaria dominicana.

Recibió una optima educación cristiana sin ninguna hipocrecía, creció sano, con un carácter inquieto y decidido, amante de la libertad pero al mismo tiempo responsable.

Estudió gramática, retórica y literatura de Dante, desde el año 1396 hasta el 1399, después de aplico en el estudio de derecho en la universidad de Siena, donde consiguió el doctorado en filosofía y derecho. En esos momentos no estaba muy encaminado a la vida religiosa, ya que le interesaban otras cosas.

Cerca de los 18 años, entró en la confraternidad de los Disciplinados Santa Maria della Scala, una compañia de jóvenes, que tenían reuniones a media noche en el subsuelo de un gran hospital que estaba en frente de la catedral de Siena.

San Bernardino tenía 20 años cuando Siena fue golpeada en el año 1400 por la peste, que mato también a muchos médicos y enfermeros del hospital de Santa Maria della Scala, porque morían contagiados, por eso se necesitaba ayuda. Bernardino junto a sus compañeros de la confraternidad se ofrecieron como voluntarios en la asistencia a los apestados que duró 4 meses hasta el invierno, ya que la peste empezó a declinar. El santo transcurrió después 4 meses contagiado, donde su vida se puso en extremo peligro, pero sin embargo se curó y se puso a asistir a su tía Bartolomea que quedó ciega y sorda.

Vida como franciscano

En aquel periodo comenzó a pensar seriamente de elegir para su vida una orden religiosa, después de haber sido inspirado por las palabras de San Vicente Ferrer, quien era dominicano al que encontró en Alejandría.

Al final eligió la orden franciscana y se liberó de todo lo que poseía. El 8 de septiembre del año 1402 entró como novicio en el convento de San Francisco en Siena, y para completar el noviciado fue mandado al sur de Italia, al convento sopra Seggiano, un pueblo pequeño con una iglesia también pequeña, llamado el Colombaio.

El convento se basaba en la regla de la observancia, de absoluta pobreza y austeridad, hechas por el fundador San Francisco. El fraile Bernardino vivió en Colombaio por 3 años, haciendo la profesión religiosa en el 1403 y hecho sacerdote en el 1404, año en el que celebró también su primera Santa Misa y predicó en el pueblo vecino llamado Seggiano. En el año 1405 fue nombrado predicador el vicario de la orden y volvió a Siena.

Su formación

Después de un tiempo, el santo se fue de Siena junto unos compañeros a Sant’Onofrio sul colle della Capriola cerca de la ciudad. Desde tiempo este pequeño convento era habitado por los frailes de la observancia, pero Bernardino quiso construir un convento más grande.

Tenía alrededor de 25 años y se quedo en Capriola por 12 años, dedicándose al estudio de los grandes doctores y teólogos franciscanos.

En aquel periodo tubo contacto con el mundo de los campesinos y artesanos de las afueras de la ciudad, donde aprendió a predicar para hacerse entender por ellos, con expresiones, imágenes vividas y anéctodas que llegaban a los corazones de aquella gente simple.

Por una enfermedad a las cuerdas vocales que por algunos años lo golpeó, San Bernardino de Siena, estaba por pedir de ser sacado de la labor de la predicación. Pero inesperadamente un día le volvió la voz, pero más agradable y musical, que se le entendía aún más.

A las colinas de Capriola volvía muy seguido después de los largos viajes como predicador, para encontrar el espíritu de meditación y para escribir los sermones latinos. Formó muchos discípulos entro los cuales hacía parte San Jaime de la Marca, San Juan Capistrano, y los beatos Matteo da Agrigento, Michele Cercano, Bernardino da Feltre y Bernardino da l’Aquila.

Un gran predicador popular

En el año 1417 el padre San Bernardino de Siena fue nombrado vicario de la provincia de Toscana y se transfirió a Fiesole, dando un  fuerte impulso a la reforma de la orden Franciscana.

Inició la extraordinaria predicación por las ciudades italianas, donde se verificaba que había una enormidad de fieles que se acercaban a escucharlo.

Desde el año 1417 inició en Génova su prodigiosa predicación apostólica, donde tubo mucho suceso en la Italia del norte y el centro, que la hacía en pié. Una clave de su suceso es que elegía argumentos que podían interesar a los fieles y evitaba explicaciones y elaboraciones tan complicadas como solían hacer los predicadores formados de la época. Para él el explicar claro y breve no iba de la mano siempre en decir algo “bello”, y para hacerse comprender usaba historias, parábolas, anécdotas, evitando siempre las supersticiones y vicios.

Sabía comprender las debilidades humanas, y incitaba a la reconciliación a los Sacramentos por parte de los pecadores empedernidos.

Últimos años, muerte y milagros

En el 1442 se sentía muy cansado y sufría muchos problemas de salud por la carga de actividades que tenía. Fisicamente parecía mas viejo que sus 62 años de aquel entonces y había perdido todos los dientes. Pero seguía predicando.

Cuando volvió a Siena se reposo por un tiempo, porque quería cumplir una misión de predicación en el reino de Nápoles, donde jamás había estado, donde quería estar por mucho tiempo. Fue acompañado por frailes haciendo un largo camino hacia el sur, pero en las cercanías a L’Aquila, su físico cedió por el esfuerzo, y el 20 de mayo fue llevado en camilla al convento de San Francisco donde murió ese mismo día a los 64 años de edad.

Después de muerte su cuerpo fue expuesto a la veneración, ya que seguía saliendo sangre de el, y gracias a es prodigioso suceso los habitantes del lugar hallaron el sendero de la paz, tras grandes divisiones.
Seis años después de su muerte, el 25 de mayo de 1450, en la fiesta de Pentecostes, el Papa Nicolás V lo proclamó santo.  San Bernardino de Siena es el santo del día 20 de mayo.

Detalles

Fecha:
20 mayo, 2017

Local

Recinto sin nombre
Siena, Italia + Google Map