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Don Bosco – San Juan Bosco

San Juan Bosco

Don Bosco salesiano - San Juan Bosco

Don Bosco – San Juan Bosco

Biografía




Giovanni Melchiorre Bosco, más conocido como Don Bosco, nación en Castelnuovo d´Asti, Italia el 16 de agosto del 1815. Fue hijo de los campesinos Francesco Bosco y Margherita Occhiena. Cuando Juan tenía solo 2 años, su padre murió a los 33 años, gracias a una grave pulmonía dejando a su esposa Margarita y sus tres hijos, uno de ellos lo tuvo con su primera esposa que lo había dejado viudo tiempo antes.

Fueron años muy dificiles para su madre, mucha gente moría a causa de el hambre y la gran epidemia.

A los 9 años Juan (Don Bosco) tuvo un sueño que él mismo definía como profético y lo cuenta así:

«A los 9 años tuve un sueño. Me parece que estaba cerca de casa, en un gran corral, donde muchos jóvenes se divertían. Algunos reían, otros jugaban, y no pocos blasfemaban.

Al escuchar las blasfemias, me tire contra ellos, tratando de callarlos usando puños y palabras. En ese momento aparece un hombre majestuoso, vestido notablemente con un manto blanco que lo cubría.

Su cara era tan luminosa que no podía mirarla. Él llamo por nombre y me hizo mandar a esos chicos. Él hombre me dijo:

«Tendrás que hacertelos amigos, no con los golpes pero con la mansedumbre y la caridad. Ve, habla, explícales que el pecado es una cosa mala y que la amistad con el Dios es un bien precioso.»

Confuso y asustado contesté que yo era un chico pobre e ignorante, que era capaz de hablar de religión a aquellos pillos.

En aquel entonces los chicos dejaron las peleas, los alborotos y las blasfemias, y se acercaron alrededor del que hablaba. Casi sin saber que cosa hacer les pregunté: «¿Quien eres tú, que me mandan cosas imposibles?» «Justo porque estas cosas te parecen imposibles , contestó – tendrás que hacerlas posibles con la obediencia y adquiriendo la ciencia.» «¿Cómo podré adquirir la ciencia?.» «Yo te daré a la maestría. Bajo Su guía se es sabio, pero sin ella también quién sabio se vuelve un pobre ignorante» «¿Pero quién eres?.» «Yo soy el Hijo de quien que tu madre te enseñó a saludar tres veces al día.» «Mi mamá siempre me dice de no estar con los que no conozco, sin su permiso.

Por lo cuál dime tu nombre.» «Mi nombre pregúntalo a mi Madre.»En ese momento he visto junto a Él, una mujer majestuosa, que tenía un manto que resplandecía a todas partes. Viéndome siempre más confuso, me hizo una seña para que me acerque. Me agarra con bondad de la mano y me dice: Mira!.. Miré y me percaté que todos esos chicos eran difuntos. En sus lugares había una multitud de cabritos, gatos, perros, osos y otros animales. La mujer majestuosa me dijo: Aquí esta tu campo, aquí es donde debes trabajar. Crece humilde, fuerte y robusto y lo que ahora verás suceder a estos animales, tú lo deberás hacer por mis hijos.»

Yo miré, y en aquel sitio de animales feroces comparecieron igualmente corderos mansos, que brincaron, corrieron, bailaron, hicieron fiesta alrededor de aquel hombre y a aquella señora.A aquel punto en el sueño me eché a llorar. Le dije a aquella señora que no entendí todas aquellos cosas. Entonces me puso una mano sobre el hombro y me dijo: «A su tiempo, todo comprenderás.»

Apenas dijo estas palabras, un ruido me despertó. Todo desapareció. Yo quedé pasmado. Me pareció de tener las manos mal por los puños que dí, que la cara me quemara por las bofetadas que recibí. A la mañana enseguida conté el sueño, primero a los hermanos que se me echaron a reír, luego a mamá y a la abuela. Cada uno dio su interpretación. Giuseppe dijo: Te «convertirás en un ovejero.» Mi madre: «Tal vez que no tengas que llegar a ser cura.» Antonio calumnió: «Serás un jefe de bandoleros.» La última palabra la dijo la abuela, que no supo ni leer ni escribir: «No hace falta creer en los sueños.» Yo pensaba como la abuela. Sin embargo aquel sueño no lo logré sacármelo de la mente»

Don Bosco siempre soño este sueño la noche después de la fiesta de San Pedro. Muy probablemente por lo que Jesús le dijo a su dicípulo San pedro:  «Apacientas» mis ovejitas.

Su etapa de estudios y formación

 

Después de ese sueño, San Juan Bosco decide seguir el camino del sacerdocio. Con dificultades entro a la escuela, sus compañeros lo maltrataban porque era de otro pueblo.

Para acercar a la oración y a la misa a los muchachitos del pueblo, el pequeño Juan decidió de aprender los juegos de manos, acrobacias y trucos de magia, para así atraer a los campesinos del lugar, pero invitándolos primero a recitar el Rosario y a escuchar una lectura de el Evangelio.

Hizo la primera comunión a los 11 años el día 26 de marzo de 1826.

El invierno que siguió, fue para él, el más duro: el hermanastro Antonio, que miró ya de mal ojo el hecho que Juan frecuentara la escuela y por de más decir, que pasara el tiempo rezando y haciendo trucos y acrobacias, se quejó de él y lo golpeó. Margherita, la madre de Juan, se vió obligada a mandar fuera el hijo, para hacerlo vivir como aprendiz a Moncucco turinés cerca de la granja de los pareja Luigi y Dorotea Moglia, dónde quedó del febrero de 1827 al noviembre1829. Ellos, en un primer momento, no quisieron acoger al joven entre los mismos trabajadores pero observando la tenacidad y la inteligencia del chico decidieron tenerlo con ellos, confiándolo al vaquero de la familia, el viejo Giuseppe, llamado por todos «el tío.»

Con muchas ganas de estudiar, Juan, le pide a su tío, que tenía contacto con el seminario, que lo ayudara así un sacerdote lo eduque. Pero su tío no pudo ayudarlo. Pero en septiembre del 1829, llega un nuevo capellán  de 70 años, Don Giovanni Calosso, que al ver la inteligencia y las ganas de estudiar del joven, decide acogerlo en su propia casa para enseñarle gramática latina y claro, prepararlo para la vida sacerdotal. Este antes de morir le dio dinero para que pudiese estudiar en el seminario, pero este no la acepto y se la dio a sus parientes.

Su hermanastro Antonio se caso en el 1831, entonces San Juan Bosco pudo volver a su casa con su madre. A fines de ese año decidió ir a estudiar a Chieri.

Don Bosco en el seminario 

 

En la ciudad de Chieri esta en la pensión de la casa de la señora Lucia Matta. Para mantenerse los estudios trabajo como camarero  y muchos otros trabajos. Allí formo la sociedad de la Alegría, a través de la cual, junto con jóvenes de buena fe, trataban de acercar a la oración a los campesinos, con sus acrobacias y trucos.

Durante los años de estudios, San Don Bosco formó una gran amistad con Luigi Comollo. Ese joven era habitualmente maltratado y golpeado por sus compañeros, pero aceptaba con una sonrisa o palabras de perdón esos sufrimientos. El joven Don Bosco, no soportaba verlo así maltratado y muy a menudo lo defendía peleando con sus agresores.

San Juan Bosco dice de su gran amigo esto: «Se puede decir que gracias a él comencé a vivir como cristiano»

Durante estos años Don Bosco estubo estudiando gramática, retórica y humanidad.

Después de terminar estos estudios, fue a rendir el examen para entrar en el seminario y lo paso con éxito. El 30 de octubre de 1835 entra en el seminario.

En el seminario pudo ver a su amigo Luigi otra vez, pero esto poco tiempo después muere a los cortos 22 años.

En la noche de la sepultura de el joven Luigi, según el testimonio de San Don Bosco y otros viente compañeros de cuarto, el difunto se les apareció en forma de luz, y repite 3 veces «Bosco! Bosco! Bosco! Estoy salvado!»

El joven Don Bosco después de esto se decide a poner la salvación de su alma y de las almas como principal meta de vida.

El 5 de junio de 1841 es ordenado sacerdote. Tuvo otros tres años de preparación extra.

 

Primeros encuentros con jóvenes con discapacidades

Don Bosco decide ver que tan mal están los jóvenes de su ciudad. Se encontró con niños buscando trabajo por todas partes, la mayor parte de estos, descartados.

En la plaza del pueblo, el Santo se puso a hablar con los niños que barrían la calle, de unos 7 años. Esos niños lo trataban con mucho respeto al sacerdote porque él los defendía de los abusos de sus patrones.

También visito cárceles donde de horrorizó con el estado en que vivían los chicos de 12 a 18 años allí. Después de días de frialdad, los jóvenes se acercaron al sacerdore y le contaron sus vidas y tormentos a él.

Mira también la vida de Santo Domingo Savio su pequeño alumno santo

El 8 de diciembre de 1841 se encontró Bartolomeo Garelli, uno de los jóvenes que salió de prisión, en la Iglesia de San Francisco. Ese fue el primer muchacho que se le unió.  San Don Bosco se propuso juntar a la mayor cantidad de chicos en ese estado. Después de un tiempo, el grupo se hace muy numeroso que le debe pedir ayuda a tres sacerdotes más.

En el año 1854, San Juan Bosco dió inicio a la Sociedad Salesiana.

En el 1872 fundó junto a Santa María Domenica Mazzarello, el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora.

Las misiones en Argentina

En el 1875 se inician las primeras misiones en Argentina, tierra de la gran inmigración de los italianos, donde viaja para hacer varios trabajos en Buenos Aires, como escuelas y parroquias. En el año 1879, se expande más allá de Buenos Aires, hacía la Patagonia argentina y otros lugares más de aquel país. Allí se destacaron las misiones con los aborígenes de La Pampa.

Su muerte y canonización 

Don Bosco murió en 31 de enero de 1888 y su cuerpo actualmente se encuentra expuesto en el santuario de María Auxiliadora. 

El 2 de junio de 1929 el Papa Pío XI lo beatificó y lo declaró santo el 1 e abril de 1934, un día de Pascua.

Los milagros de San Juan Bosco

En el 1918, Teresa Callegari, en ese entonces una muchacha de 23 años italiana, se enfermó de pulmonía y Poliartrite, una enfermedad sin cura. Por el consejo de una amiga, se inizió una novena a San Juan Bosco. El 16 de julio, octavo día de la novena, la situación empeoró y se pensó en la muerte de la joven.Pero, a las 4 por la mañana del 17, como contó sucesivamente, habría visto avanzar hacia su cama de hospital a Don Bosco, que la mandó a levantarse: salió de la cama sin advertir más ninguna molestia y, mientras vio desvanecerse la imagen del sacerdote, corrió gritando hacia los otros enfermos incrédulos.

El día después de los médicos, constataron la milagrosa curación.

Fue declarada milagrosa también la curación de suor Provina Negro, perteneciente a la congregación de las Hijas de María Auxiliadora: su repentina curación de una grave forma de úlcera al estómago fue examinada paralelamente a la de Teresa Callegari, y fue atribuida a la intercesión de Don Bosco.

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