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Beato Augusto Czartoryski – 8 abril

8 abril, 2017

Beato Augusto Czartoryski santo del dia 8 de abril

Beato Augusto Czartoryski

Biografía




El beato August Czartoryski, II Conde y luego I Duque de Vista Alegre, fue un sacerdote salesiano francés, de origen polaco.

August nació en París el 2 de agosto de 1858, en el exilio, ya que desde hacía unos treinta años su noble familia vinculada en la historia y los intereses dinásticos de Polonia, había emigrado a Francia.

El príncipe Adán Czartoryski había cedido la sucesión de la estirpe, así como de la actividad patriótica, a los padres de august, al príncipe Ladislao, quien se caso con la princesa María Amparo, hija de la reina de España María Cristina y del duque Rianzárez.

Su familia le llamaba cariñosamente Gucio. Cuando él teniá seis años murió su madre de tuberculosis y Augusto también contrajo la enfermedad heredada de su madre. Cuando él manifestó los primeros síntomas de la enfermedad se comenzó con una larga y forzosa peregrinación en busca de su salud, que nunca recuperó, hacía Italia, Suiza, Egipto, España, los lugares a donde viajó. Aparte de recuperar la salud, su principal objetivo era la búsqueda de su vocación. Estudió en París y Cracovia.

Era consciente de que no estaba hecho para la vida de la corte. A los veinte años, en una carta a su padre le decía, entre otras cosas, su desencanto con las fiestas mundanas, a las que se veía obligado a participar: «Le confieso que estoy cansado de todo esto. Son diversiones inútiles, que me angustian».

En 1872, cuando Augusto tenía 14 años, su padre se casó en segundas nupcias con Margarita Adelaida de Orleans, con la que tuvo dos hijos: Adán y Witold. En 1874, su padre le puso como tutor a San José Kalinowski, quien más adelante será conocido como Rafael Kalinowski , un patriota polaco que regresaba de Siberia en la que había estado diez años de trabajos forzados.

José estuvo junto Augusto hasta 1877, cuando ingresó en la orden de los carmelitas., pero le dejó en él una profunda huella. Gracias a su santo tutor sabemos que quienes orientaron al príncipe en su búsqueda vocacional fueron sobre todo las figuras de san Luis Gonzaga y de san Estanislao de Kostka.

Su tutor dijo «La vida de san Luis, del padre Cepari, que me mandaron de Italia influyó mucho en el progreso espiritual de Augusto y le abrió el camino a una unión más fácil con Dios».

Encuentro con Don Bosco

Augusto tenía 25 años, cuando conoció a San Juan Bosco en París, precisamente en el palacio Lambert, donde el fundador de los salesianos celebró la misa en el oratorio de la familia. Los acólitos fueron el príncipe Ladislao y Augusto.

La vocación a la vida religiosa se había ido aclarando cada vez más para Augusto. El joven no mostraba inclinación a formar una familia, a pesar de ser el primer heredero. Ante las precisas propuestas de matrimonio, Augusto,  en partes por un gran respeto a su padre y a la nobleza no había opuesto un rechazo rotundo, por otra parte, jamás había mostrado interés por las muchachas que le mostraban.

Después del encuentro con Don Bosco, Augusto no solo sintió que se reforzaba su vocación religiosa, sino que tuvo la clara convicción de ser salesiano.

Mira también la vida de Don Bosco

Desde entonces, cuanto su padre se lo permitía, iba a Turín para encontrarse con don Bosco, para recibir sus consejos y varios ejercicios espirituales bajo la dirección del santo.

Don Bosco tuvo siempre una actitud de gran cautela sobre la aceptación del príncipe en su congregación. Fue el Papa León XIII, en persona, quien disipó toda duda. Reconociendo la voluntad de Augusto, el Papa concluyó: «Díganle a don Bosco que es voluntad del Papa que lo reciban entre los salesianos». «Muy bien, amigo mío», respondió inmediatamente don Bosco, y le dijo al joven «yo lo acepto. Desde este instante, usted forma parte de nuestra Sociedad y deseo que pertenezca a ella hasta la muerte».

A finales de junio de 1887, tras renunciar a todos sus derechos en favor de sus hermanos, fue enviado a San Benigno Canavese para un breve aspirantado, antes del noviciado, que comenzó en ese mismo año. Tuvo que luchar contra los intentos de su familia, que no se resignaba a esa elección. Su padre iba a visitarlo y trataba de disuadirlo. Emitió los votos el 24 de noviembre de 1887 en la basílica de María Auxiliadora ante don Bosco. «Ánimo, mi príncipe —le susurró el santo—. Hoy hemos alcanzado una magnífica victoria. Pero puedo también decirle, con gran alegría, que llegará un día en el que usted será sacerdote y por voluntad de Dios hará mucho bien a su patria». Don Bosco murió dos meses después.

A causa de su enfermedad lo enviaron a estudiar teología a la costa de Liguria. La progresión de su enfermedad hizo que su familia renovara con mayor insistencia sus intentos de alejarlo de la vocación.

Al cardenal Parocchi, a quien pidieron que influyera para apartarlo de la vida salesiana, él le escribe: «En plena libertad he querido emitir los votos, y lo hice con gran alegría de mi corazón. Desde aquel día, viviendo en la Congregación, disfruto de una gran paz de espíritu, y doy gracias al Señor que me ha permitido conocer la Sociedad Salesiana y me ha llamado a vivir en ella».

Fue ordenado sacerdote el 2 de abril de 1892 en San Remo por el monseñor Tommaso Reggio, obispo de Ventimiglia, en la frontera con Francia. Su padre, el príncipe Ladislao, y su tía Isa no asistieron a la ordenación, aunque poco después toda la familia aceptó plenamente su vocación.

La vida sacerdotal de don Augusto duró sólo un año, que pasó en Alassio, en una habitación que daba al patio de los muchachos. El cardenal Cagliero resume así este último período de su vida: «Ya no era de este mundo. Su unión con Dios, la conformidad perfecta con la divina voluntad en la enfermedad agravada, el deseo de configurarse con Jesucristo en los sufrimientos y en las aflicciones lo hacían heroico en la paciencia, sereno en el espíritu, e invencible, más que en el dolor, en el amor de Dios».

Su muerte

El Beato Augusto Czartoryski murió en Alassio, Italia, en la tarde del sábado 8 de abril de 1893, en la octava de Pascua, sentado en el sillón que había usado don Bosco.

«¡Qué hermosa Pascua!», había dicho el lunes al hermano que lo asistía, sin imaginar que el último día de la octava lo habría celebrado en el paraíso.

Sus restos fueron trasladados a Polonia y sepultados en la cripta parroquial de Sieniawa, junto a la tumba de familia. Sucesivamente fueron trasladados a la iglesia salesiana de Przemysl.

Beatificación

Fue beatificado por San Juan Pablo II el 25 de abril de 2004 en Roma.

Detalles

Fecha:
8 abril, 2017
Categoría del Evento:

Local