Comentario del Evangelio San Lucas 1: 39-56 CATOLICO

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Hoy la Palabra en el Santo Evangelio nos presenta el misterio de la Visitación de María a Santa Isabel. Es realmente un misterio maravilloso de amor y de servicio en el que aparece esa hermosa y silenciosa explosión de un gozo profundo de nuestra Madre que nace en el diálogo con santa Isabel.

En María el gozo se manifiesta en el reconocer que Dios está obrando la salvación de todos por obra y gracia del Espíritu Santo. Es una alegría que expresa una realidad íntima. María exulta como madre que sabe que espera un hijo y ese hijo es el Hijo de Dios.

En ella y en su prima hay una alegría que es inseparable de la fe. Isabel dice: “¡Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!”. “El regocijo se percibe en la escena del encuentro con Isabel, dónde la voz misma de María y la presencia de Cristo en su seno hacen «saltar de alegría» a Juan (cf. Lc 1, 44)”, dirá san Juan Pablo II en Rosariun Virginem Mariae.

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El acontecimiento y las palabras que no se quedarán en lo exclusivo del momento, sino que trascenderán y se prolongarán en el tiempo a través de la más hermosa oración mariana: el Ave María. Y, en el Bautista se manifestarán con sus saltos de alegría en el seno de su madre.

Qué importante es darle paso a la fe, abrirse a ella por la acción constante de Dios en nuestra vida. Dios quiere obrar maravillas por la Encarnación hecha realidad en nuestras vidas.
Bendiciones.