Comentario del Evangelio Domingo de Ramos

Domingo de Ramos en la Pasión del Señor

1580

Domingo de Ramos en la Pasión del Señor

Comienza la Semana Santa, hoy es este primer día, y recordamos el momento de la entrada de Jesús en Jerusalén.

El Señor entra en la Ciudad Santa para celebrar la Pascua. Los peregrinos allí se encontraban con familiares y repetían gestos que permanecían en la memoria de los mayores con la esperanza en la liberación definitiva.

Jesús entró montado en un burrito y escuchando los vivas del pueblo. “Bendito el que viene en el nombre del Señor”. Y, todos los que contemplaban la escena se preguntaba: “¿quién es este?”.

La respuesta que demos a esta pregunta, es una medida de cuánto hemos avanzado en los caminos del Señor.

Es muy luminoso contemplar lo que Dios nos dice hoy en el relato de la Pasión:

Jesús entra en Jerusalén en la obediencia a la voluntad de su Padre. El Señor quiere entrar hoy en los planes de Dios y sabe cuál será el costo, y confía y se entrega a la Voluntad del Padre.

También te puede interesar: Oración al poder de la Santa Cruz

Jesús, como segunda persona de la divina Trinidad, por su naturaleza Divina, sabe que el amor de Dios Padre vencerá, pese a la traición de Judas, la negación de Pedro, el juicio falso y arbitrario, la violencia y la burla de todos, el sufrimiento y de la soledad que experimentará Cristo, en la cruz, por su naturaleza humana.

Por ello, hoy, nuestra respuesta a esa entrega generosa por amor, es dar gracias con nuestra vida y nuestra entrega generosa a los demás. Gracias, decimos, y aquí estoy Padre para hacer tu voluntad.

Comencemos estos días con una mirada contemplativa guiada por la fe en el amor que Dios nos tiene, e iluminada por la oración, pidiendo cada día, la Gracia necesaria para imitar cada vez más a Cristo en nuestro pensar, sentir, decidir, hablar y actuar.

Los hechos que celebramos en la Pascua, no son momentos del pasado o escenas de un drama privado sin sentido, ellos tienen dimensión salvadora universal, son toda nuestra esperanza trascendente, y el sentido de nuestras vidas.

Miremos con amor y fe a Cristo Jesús, el Señor, que se entrega por nosotros, para comprender hasta donde llega su amor. Pidamos también la gracia de que también nosotros podamos manifestar el amor de Cristo a los que están cerca de nosotros todos los días del año.

Bendiciones.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here