Comentario del Evangelio, San Juan 18: 1-40.19,1-42 CATOLICO

Viernes Santo

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Viernes Santo – Pasión del Señor

Hoy vivimos la Pasión del Señor y somos testigos del amor más grande y más sincero.

Jesús, el Señor, la segunda persona de la Santísima Trinidad, da su vida por amor. Ese es el amor de la Cruz.

En este Viernes Santo seguimos a Jesús en su camino hasta la Cruz, derrotando a la muerte, diciéndonos que no hay imposibles para el amor de Dios.

En la lectura de la Pasión hemos escuchado todas las preguntas que hacían a Cristo, sin descubrir motivo alguno de culpa.

Hemos sido testigos de un proceso injusto, hemos visto la traición de Judas y de las negaciones de Pedro.

También vimos las burlas, sentido sus azotes, su coronación de espinas, su crucifixión junto a dos malhechores y hemos sido testigos del consuelo a su madre.

Jesús muere entregando su vida totalmente libre. Nadie le ha quitado la vida, es Él quien la da por amor y por eso, su muerte que se convierte en vida.

Y, hoy, en todos los gólgotas de nuestra existencia sigue muriendo, Cristo sigue entregando su vida por amor.

Y es así como descubrimos que la cruz es redentora. El amor de Cristo Crucificado hace posible la redención de todas estas “cruces” de la vida.

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Por eso, este Viernes, al entrar en el misterio de la Cruz, encontramos el Amor, el amor de un Dios que se entrega libremente para traernos la Vida que no tiene fin.

Este Dios nuestro Jesucristo se hace presente en el sufrimiento y en el dolor de cada uno de nosotros.

Esta es la invitación de hoy:

Hace falta amar al estilo de Jesús, con mucha pasión, hasta entregar la vida para encontrar la Vida y dar la Vida.

Hoy la Cruz está en el centro de nuestra celebración y es y, debe ser, siempre el signo distintivo de los cristianos, porque no conocemos amor más grande que el de ese Señor que fue capaz de dar su vida para que todo tuviéramos Vida eterna.

Bendiciones.

3 Comentarios

  1. Gloria a ti señor Jesús, gracias señor por dar tu vida por mi y por el mundo entero. Enséñame a amar como tu me amas, conocerme más día a día, para servir a mis semejantes y dar todo por cada uno de ellos

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