Reflexiones de Cuaresma del Padre Pío

1526
meditación en 10 puntos del Santo, introducción la cuaresma en el Catecismo Mayor de Pio X

Todos tenemos una idea de que la cuaresma es un tiempo para profundizar en la fe. Lo asociamos con el ayuno y la abstinencia. Con la limosna y la conversión.

Compartimos con ustedes las luminosas reflexiones del Santo más representativo del Siglo XX, el Santo Padre Pío.

REZA LA ORACIÓN DE SANACIÓN DEL PADRE PÍO AQUÍ

Pero antes veamos que nos decía el catecismo antiguo de preguntas y respuestas sobre la cuaresma:

¿Qué es la CUARESMA? 

La Cuaresma es un tiempo de ayuno y penitencia instituido por la Iglesia por tradición apostólica.

¿A qué fin ha sido instituida la Cuaresma?

La Cuaresma ha sido instituida: 1°, para darnos a entender la obligación que tenemos de hacer penitencia todo el tiempo de nuestra vida, de la cual, según los Santos Padres, es figura la Cuaresma; 2. °, para imitar en alguna manera el riguroso ayuno de cuarenta días que Jesucristo practicó en el desierto; 3. °, para prepararnos por medio de la penitencia a celebrar santamente la Pascua.

¿Por qué el primer día de Cuaresma se llama día de CENIZA?

El primer día de Cuaresma se llama día de Ceniza porque en este día pone la Iglesia sobre la cabeza de los fieles la sagrada Ceniza.

¿Por qué la Iglesia impone la sagrada Ceniza al principio de la Cuaresma?

La Iglesia, al principio de la Cuaresma, acostumbra poner la sagrada Ceniza para recordarnos que somos compuestos de polvo y a polvo hemos de reducirnos con la muerte, y así nos humillemos y hagamos penitencia de nuestros pecados, mientras tenemos tiempo.

¿Con qué disposiciones hemos de recibir la sagrada Ceniza?

Hemos de recibir la sagrada Ceniza con un corazón contrito y humillado, y con la santa resolución de pasar la Cuaresma en obras de penitencia.

¿Qué hemos de hacer para pasar bien la Cuaresma según la mente de la Iglesia?

Para pasar bien la Cuaresma según la mente de la Iglesia hemos de hacer cuatro cosas:

1ª, guardar exactamente el ayuno ,y la abstinencia y mortificarnos no sólo en las cosas ilícitas y peligrosas, sino también en cuanto podamos en las lícitas, como sería moderándonos en las recreaciones;

2ª, darnos a la oración y hacer limosnas y otras obras de cristiana piedad con el prójimo más que da ordinario,

3ª, oír la palabra de Dios, no ya por costumbre o curiosidad, sino con deseo de poner en práctica las verdades que se oyen;

4ª, andar con solicitud en prepararnos a la confesión para hacer más meritorio el ayuno y disponernos mejor a la Comunión pascual.

¿En qué consisten el ayuno y la abstinencia?

El ayuno consiste en no hacer más que una sola comida al día, y la abstinencia en no tomar carne ni caldo de carne.

¿Se prohíbe toda otra refección los días de ayuno, fuera de la única comida?

Los días de ayuno, la Iglesia permite una ligera refección a la noche, o hacia el mediodía si la comida única se traslada a la tarde, y además la parvedad por la mañana.

¿Quiénes están obligados al ayuno y a la abstinencia?

Al ayuno están obligados todos los que sean mayores de edad, hasta que hayan cumplido sesenta años y no estén legítimamente impedidos, y a la abstinencia los que han cumplido catorce años y tienen uso de razón.

¿Están exentos de toda mortificación los que no están obligados al ayuno?

Los que no están obligados al ayuno no están exentos de toda mortificación, porque ninguno está dispensado de la obligación general de hacer penitencia, y así deben los tales mortificarse en otras cosas según sus fuerzas.

10 Reflexiones del Padre Pío sobre la cuaresma:

1 – Necesitamos entender la necesidad de la guerra espiritual:

Que nosotros siempre tengamos ante nuestros ojos el hecho de que aquí en la tierra estamos en un campo de batalla y que en el paraíso es que recibiremos la corona de la victoria.

Que este es un banco de pruebas tiene el premio será otorgado arriba.

Que ahora estamos en una tierra de exilio, mientras que nuestra verdadera patria es el Cielo a la que debemos aspirar continuamente.

Satanás es un león rugiente buscando a quien devorar y debemos tener esto siempre en mente durante la Cuaresma.

2 – El Rosario es el arma secreta para la batalla

Sujetar con firmeza el Rosario. Ser agradecidos a la Virgen porque fue ella la que nos dio Jesús.

Por amor a la Virgen y para merecer su amor, siempre rezar el Rosario y tan a menudo como sea posible.

3 – La humildad es la llave maestra, la pureza nuestro escudo:

La humildad es interminable. La pureza es poder. Imaginar la pureza y seguirla.

Estas también son armas en la batalla. La humildad y la pureza son las alas que nos llevan a Dios y nos hacen casi divinos.

4 – No hay que esperar un éxito inmediato

La vida espiritual es un viaje largo. Es el trabajo de toda una vida. Hay que tomar un día a la vez y un paso a la vez.

Si tropiezas y caes, levántate de inmediato y sigue adelante. Nunca te rindas.

En la vida espiritual, debes dar un paso adelante cada día en una línea vertical, de abajo hacia arriba.

5 – Tu infelicidad no es todo y tampoco tu felicidad es todo

No permitas que tus sentimientos determinen tus pensamientos sobre si estás haciendo progreso espiritual o no.

Las normas del mundo sobre la felicidad y el “éxito” son completamente diferentes del progreso espiritual.

Mantén tus ojos fijos en Él, que es tu guía a la patria celestial, donde Él te está guiando.

¿Qué te importa si Jesús desea guiarte hacia el cielo a través del desierto o por el prado, siempre y cuando él está siempre contigo y llegues a una feliz eternidad?

6 – Desconéctate de las distracciones para la Cuaresma (hoy en día diríamos apaga la televisión, la computadora, los celulares).

Lee buenos libros. Alimenta el alma.

Dijo el Padre Pío: No me considero demasiado exigente si te pido una vez más que establezcas una actividad de gran importancia, ir a los libros sagrados y leer tanto como sea posible. Esta lectura espiritual es necesaria para ti como el aire que respiras.

7 – Presta atención a la Misa

El Señor está presente. No se trata sólo de una “comida familiar” o una charla en la que decidamos cómo vamos a hacer del mundo un lugar mejor.

Es el umbral del cielo y el único sacrificio completo y final puesto en el momento presente, con sus beneficios aplicados a nuestras necesidades.

Renueva tu fe asistiendo a misa. Mantén tu mente enfocada en el misterio que se está desarrollando ante tus ojos.

El ojo de tu mente te transportará al Calvario y medita sobre la víctima que se ofrece a la Justicia Divina, pagando el precio por tu redención.

Si sólo supiéramos cómo Dios se refiere a este sacrificio, nos arriesgaríamos nuestras vidas por no estar presentes en una sola misa.

8 – Tu disciplina durante la Cuaresma es un paso para que puedas amar adecuadamente las cosas que son eternas:

Por lo tanto, no te desanimes. Haz pequeños sacrificios, pero dales de su importancia.

El que se apega a la tierra permanece unido a ella. Es por la violencia que a veces hay que salir de ella.

Es mejor desprenderse un poco a la vez, en lugar de todo a la vez. Pero tenemos siempre que pensar en el cielo.

9 – No te desanimes, piensa que estás haciendo un buen trabajo porque Dios lo está haciendo dentro de ti:

Cuando te des cuenta de esto vas a esforzarse aún más en cooperar con la voluntad de Dios y esto te llevará más lejos en el camino y con más velocidad.

Humillemonos y confesemos que si Dios no fuera nuestra armadura y escudo seríamos traspasados por todo tipo de pecados.

Es por eso que tenemos que vivir en Dios, perseverando en nuestras prácticas, y aprender a servirle a nuestro costo.

10 – Debes estar totalmente comprometido con el Señor y que Él no fallará:

Recuerda el pasaje de la Biblia: Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia. En todos sus caminos reconócelo y Él dirigirá tu camino.

Vamos a tratar de servir al Señor con todo nuestro corazón y voluntad. Él siempre nos dará más de lo que merecemos.

1 Comentario

DEJA UNA RESPUESTA