Oración contra las malas lenguas

La oración que desata la dinámica negativa que causan las malas lenguas y nos devuelve a la confianza de Dios.

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oración contra las malas lenguas

Coloquio con Cristo preparatorio de la Oración*

“Hijo, no te enojes si algunos tuvieren mala opinión de tí, y te dijeren cosas que no querrías oír.

Tú debes pensar de tí pequeñas cosas, y tenerte por el más débil de todos. Si andas
dentro de tí, no darás tanto valor a las palabras que vuelan. Gran discreción es callar en tal tiempo, y convertirse a mí de corazón, y no turbarse por el juicio humano.

No sea tu paz en la boca de los hombres; que si echaren las cosas a bien o a mal, no serás por eso otro del que eres, ni más ni menos.

¿Adónde está la verdadera paz y verdadera gloria?

En mi sólo, por cierto: y el que no codicia contentar a los hombres, ni teme desagradarlos, gozará de mucha paz. Recuerda que del desordenado amor y vano temor nace todo desasosiego de corazón y toda turbación de los sentidos.”

Oración:

Jesús manso y humilde de Corazón, Óyeme!

Del deseo de ser lisonjeado, líbrame Jesús. Del deseo de ser alabado,líbrame Jesús.

Del deseo de ser honrado, líbrame Jesús. Del deseo de ser aplaudido, líbrame Jesús

Del deseo de ser preferido a otros, líbrame Jesús. Del deseo de ser consultado, líbrame Jesús. Del deseo de ser aceptado, líbrame Jesús.

Del temor de ser humillado, líbrame Jesús. Del temor de ser despreciado, líbrame Jesús. Del temor de ser reprendido, líbrame Jesús.

Del temor de ser calumniado, líbrame Jesús. Del temor de ser olvidado, líbrame Jesús. Del temor de ser puesto en ridículo, líbrame Jesús.

Del temor de ser injuriado, líbrame Jesús. Del temor de ser juzgado con malicia, líbrame Jesús.

Que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me eclipse, Jesús dame la gracia de desearlo. Que otros sean alabados y de mí no se haga caso, Jesús dame la gracia de desearlo.

El perdonar prontamente a los que me ofendan, concédeme, oh Jesús! La prudencia de callar en las cosas ajenas, concédeme, oh Jesús! La paz y la caridad con todos, concédeme, oh Jesús!

Oh María, Reina, Madre, Maestra de los humildes, ruega por mí. Oh todos los justos, santificados especialmente por el espíritu de humildad, rueguen por mí.