Comentario del Evangelio, San Lucas 1, 26-38 CATOLICO

Entremos en la Palabra del Señor. "Porque la letra mata, pero el Espíritu da vida".

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«Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin».

Cristo es el Señor. Emanuel. Dios con nosotros.

Cristo ha nacido, y en Él, Dios se ha encarnado.

Cristo ha resucitado, vive para siempre y en Él tenemos vida eterna.

Esas son las realidades básicas de nuestra fe. El Kerigma. Sin creer en ello no somos Cristianos.

Cristo nace hoy, viene a nosotros Dios. El Señor se hace dolor, se hace parte de nosotros, nos viene a decir: «mi amor por mis hijos es un amor capaz de la Cruz».

El amor de Dios es verdadero amor. Todo otro llamado amor que no llegue a la muerte en Cruz, no sólo por sus amigos, sino también, y especialmente por sus enemigos, no es amor cristiano.

Luego Cristo reina. Porque desde ese amor infinito ha derrotado a la muerte, cuyo aguijón ya no tiene poder sobre los hombres.

Es que el malo y sus oscuras fuerzas pueden sólo quitarnos la vida del cuerpo, pero  nunca la vida del alma. Ya la muerte no tiene poder sobre nosotros. Basta adherir a Cristo y abrazar su cruz para alejarnos de este demonio, que no es sólo sino un perro atado, que muerde solamente a los que se le acercan.

Hoy en esta santa espera, podemos decir con María santísima: Cristo es el Señor, hoy nos ha nacido una gran luz, en adelante no viviremos más en la oscuridad. En Jesucristo todo tiene sentido, todo tiene forma y color.

Que el Señor nos de la Gracia de tener corazones preparados para ser su pesebre hoy.

Que así sea.

Si quieres escuchar la canción de Kirie Eleison en bellísima versión puedes hacerlo aquí.