Comentario del Evangelio, San Lucas 12,1-7 CATOLICO

Entremos en la Palabra del Señor. "Porque la letra mata, pero el Espíritu da vida".

669

«No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. 

Más bien teman a aquel que, después de matar, tiene el poder de arrojar a la Gehena.»

¡Qué poco que se entiende esto! lamentablemente…

Toda nuestra vida espiritual depende de la interpretación de estas palabras de Cristo, de creerlas profundamente y hacerlas nuestras.

Sólo podremos vivir la vida sobrenatural si vamos más allá de nuestra propia naturaleza.

Un animal no teme más que la muerte de su cuerpo. Evitar la muerte del cuerpo es lo que lo mueve a actuar desde el inicio al fin de su vida natural.

En ocasiones un animal, por salvar a su cría, es capaz de despreciar la propia muerte. Hay muchos casos en la naturaleza.

Pero… El dar la vida por los pecadores que despreciaron a Dios y se declararon sus enemigos al rechazar a su hijo y torturarlo cruelmente, es algo sobrenatural, sólo es posible por Gracia divina.

Cristo es el primero en darnos testimonio de esta verdad con su encarnación. Siendo Dios y hombre verdadero, entregó su vida para salvarnos.

Y atrás de Él tantísimos santos mártires han dado generosamente su vida al servicio de Dios, aún cuando este servicio fiel los llevara a la muerte violenta, o a vidas muy cortas consumidas por la fatiga y la enfermedad.

Y aún en el caso de los santos que han vivido largos años, encontramos la generosidad para sufrir por amor al prójimo en cumplimiento con la voluntad del Padre celestial.

Ese dar la vida, así de esa manera, es algo sobrenatural, pero no antinatural. Más bien es la perfección de la naturaleza creada, que sólo se hace perfecta en unión con el creador.

Para llegar a esta unión se necesita de una gran humildad. Pidamos al Señor que nos la conceda con esta hermosa oración:

Oh Jesús que, siendo Dios, te humillaste hasta la muerte, y muerte de cruz, para ser ejemplo eterno que confunda nuestro orgullo y amor propio.

Concédenos la gracia de aprender y practicar tu ejemplo, para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados hasta gozar eternamente de Ti en el cielo.

Que así sea.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here