Comentario del Evangelio, San Juan 3,13-17

Entremos en la Palabra del Señor. "Porque la letra mata, pero el Espíritu da vida".

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“De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en él tengan Vida eterna.

Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él.”

“La muerte que mataba contenía pecado (la muerte de los israelitas que eran atacados por las serpientes abrazadoras en el desierto durante el retorno de Egipto), como la serpiente que mordía tenía veneno.

En cambio, la muerte del Señor estaba libre de todo pecado, del mismo modo que la serpiente de bronce (con la que moisés sanaba a los israelitas) no tenía veneno.” (San Juan Crisóstomo).

El verdadero amor está en la Cruz, la única vía de salvación es la Cruz. La verdadera Gloria pasa por la Cruz.

Sin Cruz no hay resurrección. Y sin Cruz nunca podremos ahuyentar al demonio de nuestras vidas, ni vencer a la muerte viviendo la verdadera vida del alma.

La Cruz de Cristo es a la vez el sacrificio eterno que vence a la muerte, y la clase magistral de lo que los buenos hijos de Dios deben hacer para heredar el Reino.

Es que toda la predicación de Cristo, todas sus enseñanzas, todos sus milagros y otros signos están dirigidos a ese momento Glorioso de la Pasión, muerte y resurrección, donde está el corazón de todo el Evangelio.

Sin creer en la resurrección no nos podemos decir Católicos, así como tampoco podríamos decirnos católicos si rechazamos la cruz en nuestras vidas.

La Cruz es la puerta angosta, la humildad necesaria que pasa por la humillación vivida por amor.

La Cruz es en palabras del Apóstol, locura y necedad para un mundo que rechaza a Cristo, a la vez que la fuerza y lo único en lo que se gloría un seguidor del Señor Jesús.

Hoy en la fiesta de la Santa Cruz, adoremos al Señor Jesús que en ella ha vencido a la muerte y nos ha abierto la puerta del Cielo.

Compartimos algunas hermosas frases de los Santos para ayudar en nuestra adoración:

  • “La medida que nos dice si podemos llevar una Cruz grande o pequeña es la medida del Amor”. (Santa Teresa de Ávila).
  • “¿Por qué, pues, tienes temor de cargar la cruz por la que va el camino al Reino?. En la cruz está la salud, en la cruz está la vida, en la cruz está el refugio contra los enemigos en la cruz está la infusión de la superior suavidad en la cruz está la fuerza de la mente en la cruz está el gozo en el Espíritu en la cruz está la virtud en la cruz está la perfección de la santidad. No existe salvación ni esperanza de vida eterna sino en la cruz. Carga con tu cruz y sigue a Jesús; así irás hacia la vida eterna.” (Tomás de Kempis – La imitación de Cristo).
  •  “Así como quienes miraban la serpiente no morían por las mordeduras de las serpientes (y sanaban para esta vida), así también quienes con fe miran la muerte de Cristo son sanados de las mordeduras del pecado (sanados para la vida eterna).” (San Agustín).
  • “Adán murió justamente porque pecó; más el Señor, que había sufrido la muerte injustamente, venció a aquél que le había entregado a la muerte. Y fue vencido porque no pudo obligar al Señor, estando en la cruz, a que aborreciese a los que le crucificaban, sino que más les amaba y rogaba por ellos. De este modo la cruz de Jesucristo se convirtió en su exaltación y en su gloria”. (San Teófilo de Antioquía).
  • “El hombre, al contemplar con fe la cruz, recibe la vida que significa victoria sobre el pecado y el estado de gracia en el alma”. (San Juan Pablo II).