Comentario Evangelio San Mateo 16,13-20

Entremos en la Palabra del Señor. "Porque la letra mata, pero el Espíritu da vida".

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“Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”.

Dijo Pedro al Señor Jesús, y en ese reconocer la divinidad de Cristo, fue que el Señor lo nombró su Vicario en la Tierra, su Roca, su intérprete y ministro.

«Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella.

Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo”.

San Pedro, el mismo que había sido fanfarrón y cobarde, que había traicionado a Cristo, fue especialmente escogido por Jesucristo por cabeza de los Apóstoles y de toda la Iglesia, sabiendo el Señor que con su Gracia, Pedro daría un vuelco hacia la Santidad de vida.

San Pedro tuvo su primer sede en Antioquía (actualmente ciudad de Turquía), después la trasladó y fijó en Roma, capital entonces del Imperio Romano, y allí acabó los largos y penosos. trabajos de su apostolado con glorioso martirio.

Desde Pedro en adelante nuestra Iglesia ha sido Apostólica. Esto significa que la sucesión de tantos Papas, indica que son revestidos en la persona de Pedro de las mismas prerrogativas que a él le dio Jesucristo.

Los sucesores de San Pedro en la Sede romana heredaron la suprema potestad de Maestro infalible de la Iglesia que el Señor le había conferido, de fuente de toda jurisdicción y de protector y defensor de todos los cristianos.

Por esta razón se llaman justamente con el nombre de Papas, que quiere decir Padres, y se han sucedido sin interrupción en la cátedra de Pedro hasta nuestros días.

Pidamos hoy al Señor por nuestra Iglesia y por el Papa, para que sean dignos custodios del depósito de la fe, y que para ello el Señor le dé al Papa fuerzas, buena salud, y obediencia a su Gracia; y a su Iglesia el don de la obediencia humilde a Cristo uno y eterno, y que sobre esa piedra permanezca por siempre en la unidad del Señor.