Oración para los domingos

La oración para empezar el día del Señor llenos de alegría y esperanza, con la disposición adecuada para santificar el domingo.

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Nos persignamos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Señor Dios, Padre Omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas. ¿Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a Tu Majestad?

Señor Dios de nuestros padres: ten misericordia de tu pueblo porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes.

Tu has dicho: «Pidan y se les dará. El que pide recibe. Todo lo que pidan al Padre en mi nombre se los concederá. Pero pidan con fe».

Escucha entonces Señor nuestras oraciones…

Perdona nuestros pecados. Aleja de nosotros los castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente en el cielo.

Amén.

Padre Nuestro, Avemaría, Gloria.

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Conviene meditar sobre la Eucaristía y la confesión, con algunas frases de San Juan Bosco Don Bosco:

«Dos son las alas para volar al Cielo: La confesión y la comunión.»

«La confesión y comunión frecuente son las armas con las que se vence en la lucha contra el demonio.»

«No hay santa comunión bien hecha, sin antes haber hecho una buena confesión.»

«Para confesarse bien, es útil imaginarnos en el momento de la última agonía, en el momento de rendir cuentas al Señor, y así con esa disposición confesarse.»

«Si quieren ser santos, la confesión es la cerradura de la puerta, y la llave es la confianza en el confesor.»

«El Señor nos dice que el que escucha la voz del confesor, escucha al mismo Dios.»