Evangelio explicado 28 de Enero de 2017

El comentario del padre Daniel al Santo Evangelio según san Marcos 4, 35-41.

132

Buenos días.

Hoy el evangelio de Marcos empieza con una serie de cuatro milagros de Jesús.

Nos relata el primero y busca afianzar nuestra fe. Suben a la barca para pasar a la otra orilla y se desata la tormenta.

Las olas con fuerza estremecen la barca, es tanta la fuerza del mar que parecía que va a hundirse. Sin embargo, Jesús en la popa continúa durmiendo.

Los discípulos ante la falta de preocupación de Jesús lo reprenden por el poco interés por sus vidas, pero Él les reprocha su poca fe.

Sin duda, tenían que crecer en la fe. Ellos creían que estar con Jesús, los libraría de todo problema y la situación en la barca fue el momento del desencanto. Pero el Señor quería darles una enseñanza que provocara un crecer en la fe.

También te puede interesar: Letanías a San Judas Tadeo

Ellos se dieron cuenta que aún junto a Jesús, las olas pueden ser muy fuertes y hacer estremecer la barca.

Pero Jesús quiere de ellos otra cosa: los está invitando a la aventura de poder enfrentarse a la vida con fe. Cualquier tempestad es ocasión para ponernos confiados en las manos de Dios.

Siempre, todos, experimentamos en la vida la presencia tormentosa y turbulenta de acontecimientos, situaciones o hechos que nos llevan a ir contra corriente y, por dentro, experimentamos la impresión de que todo parece que se hunde.

Parece que Dios duerme.

Hermanos, recordemos que Dios no nos ha prometido el cielo en la tierra, es decir, habrán problemas, esto es un hecho, no podemos esperar que la travesía en el mar de esta vida sea un continuo viaje apacible.

Nuestra fe no es como la galera del mago de donde vamos sacando recetas para solucionar todos los males.

Dios no está con nosotros para suplir lo que a cada uno corresponde realizar. La fe es confianza en Dios en este mar embravecido de la vida.

Ella no nos libera de la dureza del camino, ni del remar contra corriente. La fe es la confianza en que Cristo está presente en nuestra vida todos los días hasta el fin del mundo. Y esta esperanza sostiene nuestras vidas

Bendecido sábado Mariano para todos.

Presbítero Daniel Cirrincionepadre daniel

El Padre Daniel desde hace 19 años es sacerdote en la prelatura del Opus Dei, y doctor en Derecho Canónico. Ha desarrollado una intensa y variada labor pastoral, con gente de toda condición, edades y situaciones.