Evangelio explicado 20 de Enero de 2017

Comentario del padre Daniel, al Santo Evangelio según San Marcos 3, 13-19

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Buenos días.

Es hermoso recordar el llamado del Señor a los doce apóstoles y descubrir que así como en su tiempo llamó a Simón, Santiago, Andrés y otros nueve, luego llamó a otros.

Y después de esos primeros apóstoles el llamado se fue extendiendo por el mundo. Y así, hasta llegar a nosotros, que también hemos sido llamados por Jesús a seguirlo como discípulos.

Jesús sigue llamando hoy a personas sencillas y humildes de corazón, para que colaboren con Él. Pero para acoger esa llamada, hace falta la conversión del corazón.

Fijémonos que Cristo no llamó a los mejores, ni a los más capaces o los más destacados según criterios humanos. Él llamó a los que quiso, a unos pescadores, a un publicano cobrador de impuestos, en general gente sencilla o rechazada.

Cristo llama a sus apostoles para compartir su vida, perseverar a su lado, y aprender lo que dijo, lo que mostró, con su supremo acto de amor, y lo que nos mandó anunciar.

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Por ello la vocación cristiana, de todo cristiano, no se puede entender ni explicar sin la misión. No es sólo estar junto al Señor, sino además ser embajadores y portavoces suyos en el mundo.

La vida cristiana es misionera o no es vida cristiana. Cristo nos manda a todos: «Id y haced que todos los pueblos sean mis discípulos».

Podemos preguntarnos junto al Papa Francisco:

“¿Somos misioneros con nuestra palabra, pero sobre todo con nuestra vida cristiana, con nuestro testimonio?

¿O somos cristianos encerrados en nuestro corazón y en nuestras iglesias, cristianos de sacristía? ¿Cristianos sólo de palabra, pero que viven como paganos?

Qué el Señor multiplique su gracia sobre nosotros para que podamos responder a su llamado, como lo hicieron los apóstoles, pidiendo también nunca traicionarlo como Judas, y si como Pedro le fallamos al Señor en el camino, llorar nuestras debilidades y dejarnos perdonar por el Señor que siempre nos espera.

Bendiciones.

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Presbítero Daniel Cirrincionepadre daniel

El Padre Daniel desde hace 19 años es sacerdote en la prelatura del Opus Dei, y doctor en Derecho Canónico. Ha desarrollado una intensa y variada labor pastoral, con gente de toda condición, edades y situaciones.