Comentario del Evangelio, San Juan 1,1-18 CATOLICO

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Solemnidad de la Natividad del Señor

¡Feliz Navidad!

Dios se ha hecho hombre, ha venido a habitar entre nosotros. Nuestro Dios es cercano a nosotros. Es el Emmanuel, el Dios-con-nosotros, su rostro es Jesús. Sin duda, este acontecimiento es un don nuevo que siempre sorprendente y supera nuestras más audaces esperanzas. El Verbo se hizo carne y ante este suceso inimaginable que hace surgir en nosotros la pregunta: “¿Cómo es posible? El Verbo y la carne son realidades opuestas; ¿cómo puede convertirse la Palabra eterna y omnipotente en un hombre frágil y mortal? No hay más que una respuesta: el Amor” (Benedicto XVI, Navidad 2012). Es así, increíble y maravillosa la gran historia del amor de Dios por su pueblo.

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El Dios puro Amor se entremezcla con los hombre, se hace uno de ellos, para hacernos amor. Por ello, “sólo los que se abren al amor son cubiertos por la luz de la Navidad. Así fue en la noche de Belén, y así también es hoy”, continua diciendo el Papa. Esta realidad nos invita a la respuesta generosa de abrir el corazón y pide la fe, el ‘sí’ de nuestro corazón. “Creer en el Dios que ha querido compartir nuestra historia es un constante estímulo a comprometerse en ella, incluso entre sus contradicciones. Es motivo de esperanza para todos aquellos cuya dignidad es ofendida y violada, porque Aquel que ha nacido en Belén ha venido a liberar al hombre de la raíz de toda esclavitud”.

Queridos amigos, la Navidad es un regalo del cielo: Dios se nos ha hecho cercano. Que al contemplar gran misterio de amor, nos dejémonos iluminar por la luz que brilla en la gruta de Belén.

¡Feliz Navidad a todos! Bendiciones.