ORACION A LA MILAGROSA VIRGEN DE LA PUERTA

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Hoy 15 de Diciembre celebramos el día de la Virgen de la Puerta, patrona del norte de Perú. La Santísima Virgen es venerada en Otuzco.

Bendita e inmaculada Virgen De la Puerta. Madre de Dios y Madre Nuestra, Reina Universal de la Paz. Deseando manifestarte nuestro amor nos consagramos a tu devoción entregándote nuestro corazón.

¡Reina de los ángeles y de los santos, de los Cielos y la Tierra, eres excelsa y no necesitas otra recomendación que ser ¡Nuestra MADRE!

Nos ofrecemos aunque indignos por hijos tuyos, míranos con ojos de piedad, extiéndenos tus brazos llenos de amor, hábrenos tu maternal corazón. Líbranos de los peligros, socórrenos siempre, no nos abandones jamás.

¡Oh , amorosísima Madre!

Condúcenos a la patria Celestial, hábrenos las puertas del cielo para cantar contigo la gloria de Dios, Amén.

LA VIRGEN DE LA PUERTA

La historia de la Virgen de la Puerta se remonta a un caso de piratería, ocurrido en la ciudad de Trujillo. En 1674 apareció a la altura de Huanchaco una flota pirata que ya había cometido crímenes en el puerto de Guayaquil y en la villa de Saña.

Los habitantes de Trujillo quedaron evidentemente atemorizados con la aproximación de esa flota y enviaron emisarios a todas las ciudades y villas de la región, entre ellas a Otuzco, situada en la sierra, a 70 Km. de distancia.

Los vecinos quedaron preocupados y, no disponiendo de murallas ni contando con ninguna posibilidad de defensa, decidieron recurrir a Aquella que la Sagrada Escritura llama “terrible como un Ejército en orden de batalla”. Así, como recurso extremo, decidieron colocar en la puerta de la ciudad una imagen de Nuestra Señora de la Concepción, devoción que las Ordenes religiosas habían popularizado mucho antes de la proclamación de su dogma por Pío IX, en 1854.

En Otuzco, había una ermita dedicada a la Virgen de la Concepción, debida a la devoción de una ilustre dama, Doña Florencia Mora de Sandoval, célebre por los incontables actos de caridad que practicó.

Curiosamente no fue esa imagen, Patrona de la ciudad, la que se colocó en la puerta, pues una costumbre del Virreinato exigía que ella saliese de su altar en la iglesia solamente para la procesión en el día de su fiesta. Muy respetuosos de las costumbres vigentes, los habitantes de Otuzco no quisieron retirar a la Patrona de su lugar, ni siquiera ante esa inminente calamidad.

Así, quedó defendiendo la puerta de la ciudad otra imagen de Nuestra Señora de la Concepción, traída años antes de Venezuela para realizar procesiones de la Inmaculada fuera de los días de fiesta oficial. Tal imagen tiene un metro de altura, y se halla asentada sobre un trozo de roca de un palmo de alto, toda forrada de plata.

Después de colocarla precisamente en el lugar donde, en cualquier momento, se esperaba la aparición de los piratas, la población estaba compenetrada de que sólo les quedaba rezar y confiar en la protección maternal de María Santísima. Tres días y tres noches permanecieron los habitantes orando juntos en la puerta de la ciudad, a los pies de la imagen, aguardando el temido ataque.

Sucedió que los protestantes holandeses no desembarcaron. En la actualidad, ningún historiador ha podido presentar una explicación natural convincente para el hecho. Trujillo, Huanchaco y Otuzco fueron preservados del ataque de los temidos piratas.

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