Comentario del Evangelio, San Mateo 7,21.24-27 CATOLICO

Entremos en la Palabra del Señor. "Porque la letra mata, pero el Espíritu da vida".

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En este jueves de la primera semana de Adviento, un tiempo importante para pedirle luces al Señor para escuchar su Palabra con ánimo de preparar la venida de Jesús al mundo:

Entreguemos nuestro corazón abierto a la conversión, dispuesto a construir las cosas de nuevo en Cristo:

“Ustedes se están preparando para crecer juntos, para construir esta casa, para vivir juntos para siempre.

No la cimienten en la arena de los sentimientos, que van y vienen, sí en cambio en la roca del amor verdadero, el amor que viene de Dios.

La familia nace de este proyecto de amor que quiere crecer, de la misma manera que se construye una casa, que sea lugar de afecto, de ayuda, de esperanza, de apoyo.

Pero todo junto: afecto, ayuda, esperanza, apoyo” (Papa Francisco, 14-II-2014).

Jesús en el Evangelio se dirige a todos y especialmente a sus discípulos. Estos últimos eran los que creían en Él y lo estaban acompañando en su catequesis redentora.

La Palabra nos relata el final del Sermón de la Montaña y Jesús nos muestra quiénes no entrarán al Reino:

No son los que dicen ‘¡Señor, Señor!’”.

Entonces, ¿quiénes son? ¿Qué es lo que sucede?

Él habla con los mismos discípulos a los que había enseñado a orar y enviado a predicar, es decir a profetizar, a expulsar demonios, a hacer milagros, pero les dice que eso no basta.

Les dice que no alcanza con orar.

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Puede suceder y sucede, nos sucede, que aún siendo creyentes, se pueda orar, profetizar, hablar, hacer cosas buenas en nuestra comunidad y hasta hacer milagros, y no cumplir la voluntad de Dios.

Lo único importante para llegar al Reino es cumplir la voluntad del Padre y, para esto, escuchar su palabra y ponerla en práctica.

Hacer nuestra la Palabra de Dios es vivir la síntesis del Evangelio:

“Ámense los unos a los otros, como yo los he amado.”(Jn 15, 12).

Es por eso que empezamos pidiendo para cada uno el llamado a la conversión y Jesús nos dice: “Conviértanse porque el Reino del Señor está cerca.”

Bendiciones