Comentario del Evangelio, San Lucas 13,18-21 CATOLICO

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«¿Con qué podré comparar el Reino de Dios?»

La imagen del grano de mostaza es usada más de una vez por el Señor con diferentes enseñanzas.

La parábola de hoy, de la que también habla Mateo haciendo hincapié en la pequeñez de la semilla y buscando que se descubra que lo pequeño proviene la grandeza del Reino del Cielo.

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Lucas desde otra perspectiva hace hincapié en el hecho de que los pájaros anidan en sus ramas.

Pone atención en que el árbol cobija, en que el Reino de Dios ha llegado para abrazar y proteger a muchos.

Pero no es un conjunto impersonal, sino un cada uno, con nombre y apellido.

En el Reino de Dios sólo hay un San Agustín, un San Ignacio y así. No hay un santo idéntico a otro.

Siempre la experiencia del descubrimiento y seguimiento del Señor es personal, porque las ambientes y escenarios personales son distintos para cada uno, así como el uso del don de la libertad que Dios nos ha dado es distinto según cada cual.

“El carisma es mucho más que una cualidad personal, que una predisposición con la cual se puede estar dotados: el carisma es una gracia, un don prodigado por Dios Padre, a través la acción del Espíritu Santo.

Y es un don que es dado a alguien no porque sea más bueno que los otros o porque se lo haya merecido: es un regalo que Dios le hace para que, con la misma gratuidad y el mismo amor, lo pueda poner al servicio de la entera comunidad, para el bien de todos.

Hablando un poco en modo humano, se dice así: Dios da esta cualidad, este carisma a esta persona pero no para sí misma sino para que esté al servicio de toda la comunidad” 

Cada uno desde su individualidad, renunciando a sí mismo, y dejando que Cristo crezca en él, se pone en contacto con Dios, para gloria de la Iglesia.

Mientras que el mundo tiene sus etiquetas, distinciones y barreras, en el Reino el criterio es cuánto hemos amado, sin importar si fuimos ricos o pobres, niños o grandes, famosos o ignorados, sanos o enfermos.

En el Reino que procede de Cristo, muchos caben bajo la sombra del árbol del Reino.