10 secretos de santidad de la Madre Teresa

5922
Foto Santa Madre Teresa de Calcuta frases santidad secretos imagen

Diez secretos que llevaron a la querida y pequeña Teresa, a la felicidad eterna. Un ejemplo sencillo de una vida ejemplar, basada en pequeñas normas de vida:

1. “El primer paso hacia la santidad es querer serlo. ¿Qué es un santo sino un alma resuelta, que hace uso de su fortaleza para actuar”

La Madre Teresa dijo lo mismo que respondió Santo Tomás de Aquino a su hermana. Para ser santo debes quererlo.

2. “Mi secreto es simple… yo rezo” Empecemos sin misterio, sin oración no hay santidad. Tenemos que ser humildes y saber que sin Dios nada podemos.

No hay mejor forma de relacionarse con el Señor, que orando.

Leé también: ¡No hay como dormir tranquilo! Oración para el buen dormir.

3. “Debemos amar la oración. La oración dilata el corazón hasta el punto de hacerlo capaz de contener el don que Dios nos hace de Sí mismo. No sólo hay que orar, si no hay que amar la oración.

El amor es lo que le cambia el sentido a las cosas.

4. “Ser santo no significa realizar cosas extraordinarias, descifrar misterios, sino únicamente un aceptar incondicional, dado que me he entregado por completo a Dios, porque le pertenezco por entero.”

La santidad es hacer siempre, con alegría, la voluntad de Dios. Para eso es necesaria la fidelidad a sus deseos, y es esta fidelidad la que hace a los santos.

5. “Nuestra alegría es el mejor modo de predicar el cristianismo. Al ver la felicidad en nuestros ojos, tomarán conciencia de su condición de hijos de Dios. Pero para eso debemos estar convencidos de eso.”

Parece simple, pero no hay mejor apostolado que ofrecer una sonrisa auténtica a la gente que nos rodea. Un verdadero cristiano debe expresar alegría.

6. “Superemos siempre el desaliento… nada de esto tiene sentido si hemos comprendido la ternura del amor de Dios.

El desaliento es sólo lo que desea nuestro enemigo. Dios nos quiere alegres y agradecidos de la vida, llevando nuestras cruces como lo hizo Jesucristo.

7. “De la misma manera nosotros, con Jesús en nuestro corazón, debemos servir a los demás con alegría”. Este es el momento en el cual la alegría se une con el servicio. No tenemos que ser egoístas y sólo pensar en sentirnos bien.

La verdadera felicidad se da cuando dejamos de pensar en nosotros y nos damos con generosidad a los demás. Podemos servir hasta en las cosas más sencillas.

8. “No es lo importante lo que uno hace, sino cómo lo hace, cuánto amor, sinceridad y fe ponemos en lo que realizamos. Cada trabajo es importante, y lo que yo hago, no lo puedes hacer tú, de la misma manera que yo no puedo hacer lo que tú haces.

Pero cada uno de nosotros hace lo que Dios le encomendó”.«No es tanto lo que hacemos sino cuanto es el amor que ponemos en lo que hacemos lo que agrada a Dios».

Este punto es fundamental para la santidad en la vocación que Dios nos ha dado a cada uno de nosotros. No es importante lo que hacemos, o cuanto, si no cómo. Debemos ser coherentes con nuestra fe, y tratar de santificar cada una de nuestras actividades con amor.

9. “¿Cuál es mi pensamiento? Yo veo a Jesús en cada ser humano. Me digo: este es Jesús hambriento, tengo que darle de comer. Este es Jesús enfermo. Este tiene lepra o gangrena; tengo que lavarle y atenderle. Yo sirvo porque amo a Jesús.”

Bien aprendió de cuando Jesús nos dijo “En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis.”

10. “La mayor enfermedad de Occidente hoy no es la tuberculosis o la lepra; es no ser querido, no ser amado y que nadie se preocupe por ti. Podemos curar las enfermedades físicas con la medicina, pero la única cura para la soledad, la desesperación y la falta de esperanza es el amor.

Hay muchos en el mundo que mueren por un trozo de pan, pero hay muchos más que mueren por un poco de amor. La pobreza de Occidente es un tipo distinto de pobreza – no es sólo una pobreza de soledad, sino también de espiritualidad. Hay un hambre de amor así como hay hambre de Dios.”

Aquí vemos que para la Madre Teresa, que vivió entre los más pobres de los pobres, no existe mayor pobreza que la espiritual. Tanto el pobre como el rico, necesitan de Dios.

Para ser santo hay que empezar queriéndolo y después hay que:

  • Amar a Dios
  • Rezar con fe y amor
  • Amar la voluntad de Dios y ser humildes
  • Sonreír y ser alegres
  • Servir a los demás con amor y generosidad
  • Santificar todas nuestras tareas poniendo amor
ORACION A SAN JORGE CONTRA TODO MALLee más aquí ORACION AL SEÑOR DE LOS MILAGROSLee más aquí
COMPARTIR

7 Comentarios

  1. Te estrañomos mucho mi querida Madre angelica esperanos en el cielo estamos siguiendo tus consejos orando mucho y las pondre en mi lista siempre tendremos con mucha felicidad presented la otra que el señor te pido hacer te queremos una familia de costa rica

  2. Muy lindo y muy cierto lo que escribió Madre Teresa de Calcuta. Pero a mí me parece que tanto el deseo de ser una Santa a como el deseo de rezar perpetuamente son pilares necesarios otorgados a nuestros propio destino. El ser Santa o Santo es una vocación que viene directamente del Espíritu y la persona no puede ser presionada para llegar a su destino.
    Además hay muchas clases de santos y santas que nunca fueron reconocidos pero llevaron una vida absolutamente a obscuras sin ser famosos como Madre Teresa. Dios no repite ni duplica, porque mi Dios es Único, Magnífico, Creador Fabuloso y Fantástico, Etc., Etc., ETc.
    I LOVE YOU TOO!!!!

DEJA UNA RESPUESTA