COMENTARIO DE HOY VIERNES

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EVANGELIO EXPLICADO AGOSTO 5 DE 2016
EVANGELIO EXPLICADO AGOSTO 5 DE 2016

«Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará.«

Buen día.
Ayer el evangelio nos traía la confesión de Pedro. Hoy el mismo Pedro aparece como una piedra de tropiezo al negarse a aceptar la cruz del Señor.

Le costará, varías veces en su vida aparecerá la cruz y Pedro se resistirá, pero recordará que Jesús lo llama a ponerse detrás de él y renunciar a sí mismo tomando su cruz. Pedro lo hará hasta morir dando su vida por amor a Cristo y sus hermanos.

Jesús muestra a sus discípulos que el seguimiento del Reino es reconocerlo como Mesías crucificado y que ser discípulo se manifiesta en el pasar por el mismo camino: la Cruz de Cristo amalgamada a nuestra cruz, será la señal de seguir al maestro.

Jesús mirando a los discípulos habla de la cruz, de la propia cruz en la vida, problemas, dificultades y miserias.

Cristo nos pide llevarla como él lleva su cruz hasta el fin.

Pero no nos asustemos, no. El Señor nos quiere felices, no hace un llamado al masoquismo, al sufrimiento ciego, sino al seguimiento amoroso que no se acomodan a los criterios de este mundo.

Jesús nos pide que llevemos nuestra propia cruz con la alegría de los hijos de Dios. El construir el Reino de Dios en la tierra significa participar en la muerte y resurrección de Jesús renunciando a un cristianismo cómodo: hay que tomar la cruz, hay que jugarse y arriesgar la vida.

Jesús desea que vayamos tras de Él, no obliga a nadie, pero espera tomemos la decisión de serguirle.

Seguir al Señor, caminar con Él, junto a Él, sintiendo su presencia junto a nosotros, es un agradable caminar, es vivir en paz espiritual y es una mano que nos saca del peligro en las turbulencias, pero es necesario para seguir sus pasos, ser como El, empaparse de sus sentimientos, y aceptar la voluntad del Padre, quien sólo quiere lo mejor para sus hijos.