ORACION A NUESTRA SEÑORA DE LA DULCE ESPERA

20073
ORACION A NUESTRA SEÑORA DE LA DULCE ESPERA

Nuestra Señora de la Dulce Espera es la devoción a la Virgen María embarazada del niño Jesús.

A ella le rezan las madres que esperan un bebé y aquellas familias que anhelan tener un hijo.

A María se le pide la protección y el consejo, la sabiduría y la capacidad de orar y tener fe para enfrentar este gran desafío en la vida del hombre: ser padres.

ORACION A NUESTRA SEÑORA DE LA DULCE ESPERA

María, Madre del amor hermoso, dulce madre de Nazaret, tú que proclamaste la grandeza del Señor y, diciendo que “si”, te hiciste Madre de nuestro Salvador y Madre nuestra: atiende hoy las súplicas que te hago.

En mi interior una nueva vida está creciendo: un pequeño que traerá alegría y gozo, inquietudes y temores, esperanzas y felicidad a mi hogar.

Cuídalo y protégelo mientras yo lo llevo en mi seno.

Y que, en el feliz momento del nacimiento, cuando escuche sus primeros sonidos y vea sus manos chiquitas, pueda dar gracias al Creador por la maravilla de este don que El me regala.

Que, siguiendo tu ejemplo y modelo, pueda acompañar y ver crecer a mi hijo.

Ayúdame e inspírame para que el encuentre en mi un refugio donde cobijarse y, a la vez, un punto de partida para tomar sus propios caminos.

Además, dulce Madre mía, fíjate especialmente en aquellas mujeres que enfrentan este momento solas, sin apoyo o sin cariño.

Que puedan sentir el amor del Padre y que descubran que cada niño que viene al mundo es una bendición.

Que sepan que la decisión heroica de acoger y nutrir al hijo les es tenida en cuenta.

Nuestra Señora de la Dulce Espera, dales tu consuelo y valor.
Amén

Historia de la Advocación:

Desde el Siglo V sabemos que existían veneración a esta advocación bajo distintos nombres: Virgen de la Esperanza, Virgen encinta, Virgen de la Divina Enfermera, Virgen de la Dulce Espera o Virgen de la O.

La razón del nombre “O” es la exclamación admirativa “oh”, que inicia las antífonas del cántico evangéico en la oración de Vísperas desde el 17 al 23 de diciembre, las llamadas Antífonas mayores o Antífonas de Adviento.

Es una advocación mariana que se relaciona con el Adviento o espera de la Natividad de Cristo, y nos llama a permanecer fuertes en la virtud de la esperanza.

En la tierra andaluza (sur de España), la advocación de la Esperanza suscita mucha devoción popular. De entre todas destacan tres principales: La Virgen de la Esperanza de Triana (Sevilla), La Virgen de la Esperanza Macarena (Sevilla) y La Virgen de la Esperanza del Perchel (Málaga).

En Antigua Guatemala existe la Procesión de la Virgen de la “O”, la cual se celebra cada 25 de Diciembre.

Templo de Nuestra Señora de la Dulce Espera en Buenos Aires, Argentina.

La parroquia de la Inmaculada Concepción, del de Villa Devoto, en la ciudad de Buenos Aires (Argentina), celebra cada 15 de mayo, un nuevo aniversario de la entronización de la imagen de la Virgen María.

Fue construida en 1899. Su frente presenta una única Torre campanario, destacándose una escultura de la Inmaculada Concepción en el centro de la torre.

En el templo se venera la Virgen de la Dulce Espera, esta advocación de la Virgen María embarazada, devoción comenzó a partir del 15 de Mayo de 1980, cuando fue entronizada por primera vez en el país, traída desde España por un matrimonio que había obtenido sus favores.

Todos los días 15 del mes los fieles rezan con devoción a María en esta su advocación llena de esperanza.

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