ORACION A NUESTRA SEÑORA DE LOS POBRES

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Nuestra Señora de los Pobres

María, Virgen de los Pobres, tú nos conduces a Jesús, fuente de todas las gracias, y vienes a aliviar nuestro sufrimiento.

Te imploramos con confianza: ayúdanos a seguir a tu Hijo con generosidad y a entregarnos a El sin reservas.

Ayúdanos a recibir al Espíritu Santo que nos guía y santifica.

Danos la gracia de parecernos a Jesús cada día un poco más, de manera que nuestra vida glorifique al Padre y contribuya a la salvación de nuestros hermanos.

Amén.

NUESTRA SEÑORA DE LOS POBRES

Nuestra Señora de los Pobres de Banneux, Bélgica.

Nuestra Señora eligió a una niña de 11 años para ser instrumento Suyo. Mariette Beco era la mayor de siete hermanos. Su casa estaba a una milla de la iglesia, en lo que entonces era una zona pantanosa. Justamente al otro lado de ese camino comenzaba un gran bosque de pinos que llegaba hasta la cadena montañosa del Eifel.

El domingo 15 de enero había caído nieve y Mariette estaba sentada frente a la ventana de su cocina que daba a un pequeño jardín.

Eran las 7 de la tarde y ella estaba buscando a su hermano Julien quien para entonces ya hubiese debido estar de vuelta en su casa. Mientras lo esperaba ella vigilaba al más pequeño en su cuna.

La de ellos era una familia Católica, aunque nunca iban a la iglesia ni oraban, pero a pesar de ello Mariette tenía inclinación hacia todo lo religioso. Ella había encontrado un rosario y siempre lo llevaba con ella.

Estando sentada y mirando hacia la oscuridad ella vió a unos pocos metros una joven dama que parecía ser toda luz y además era muy bella. Mariette gritó : “ ¡ Mira Mamá, es la Santísima Virgen y me está sonriendo ! ”

Sin dejar de mirar hacia la aparición ella tomó su rosario y comenzó a orar. La Señora hizo ver claramente que quería que Mariette se le acercase y entonces Mariette se incorporó y salió a su encuentro, pero su madre que aún no había visto nada y temía que se tratase de una bruja, prohibió a su hija que abriese la puerta, e incluso la cerró firmemente. Mariette volvió a la ventana, pero la Dama había desaparecido.

El lunes 18 de enero a la noche Mariette se las arregló para ir al jardín . A pesar de sus miedos ella se internó en la oscuridad y comenzó a recitar el rosario luego de arrodillarse. De pronto la niña estiró sus brazos y Nuestra Señora se le apareció a bastante distancia, viéndose su figura muy pequeña por sobre los bosques.

Mariette siguió orando de pie y observando como la Dama también parecía orar, moviendo Sus labios muy suavemente. Eso duró aproximadamente 20 minutos. Entonces Nuestra Señora le pidió que la siguiera.

Mariette hizo eso y pronto estuvo sobre el camino principal. Obedeciendo lo que la Señora le indicaba se arrodilló tres veces sobre ese camino y oró por breves instantes. Ellas llegaron hasta un pequeño manantial que desde cierta altura iba descendiendo suavemente hasta cerca del camino.

Nuestra Señora se paró justo en el limite de ese camino y Mariette se arrodilló a un costado del mismo .

Nuestra Señora habló para decirle : “Estira tus brazos hasta tocar el agua ” Mariette obedeció y cuidadosamente metió ambas manos en el agua. Entonces Nuestra Señora dijo : “ Este manantial está dedicado especialmente a Mi ” . Luego se despidió con las siguientes palabras : “ Buenas Noches… nos veremos pronto ”. Nuestra Señora no dejó de mirar a la Niña mientras se iba elevando.

El 19 de enero Mariette salió nuevamente, esta vez usando un viejo abrigo de su padre para protegerse del frío que era tan severo. Apenas había hecho unos pasos sobre la nieve cuando se arrodilló a orar.

El padre de Mariette la había acompañado al jardín. Pasados dos minutos la niña estiró sus brazos y gritó : “ ¡ Miren, allí está ! ” Todos quedaron en silencio hasta que Mariette preguntó : “ ¿ Quien eres, hermosa dama ? ” Nuestra Señora le dió esta respuesta :

SOY LA VIRGEN DE LOS POBRES

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