“¡Son los valores, estúpido!”

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una reflexión de la degradación social

¿Es la economía lo que explica todos los problemas que puede tener el hombre?

A finales de los 90, Bill Clinton, ganó la presidencia de los Estados Unidos, con una campaña que se basó en la frase “La economía estúpido” o “es la economía estúpido”.

Claro indicador del pensamiento de ese electorado, y por significación geopolítica, del pensamiento difundido por la cultura que impulsa el concierto de las naciones desarrolladas, icónicamente lideradas por los Estados Unidos.

Hoy una gran parte de la opinión pública, deja en un limbo cualquier consideración sobre los valores, y descarta cualquier actitud de apertura hacia lo sobrenatural que tenga implicaciones en la moral personal.

Hoy todos los males de la sociedad se explican desde la economía, tema que si está abierto al debate, y que sirve para encontrar explicaciones superficiales a porqué, en un contexto de tantos avances tecnológicos, el hombre de hoy luce tan apático, y la sociedad se muestra tan insatisfecha de sí misma.

Habría que preguntarse si en los últimos 50 años los niveles de satisfacción general han disminuido o aumentado, y en paralelo que direcciones se han tomado en estos años, en el sentido de “re-ingeniería social”.

Podemos afirmar en base al momento de la historia que vivimos, que el hombre en estos 50 años está año a año más lejos de las religiones y los valores, y más cerca de un relativismo y una entronización del egoísmo individual.

Es por esto el hombre un ser más feliz?

Es una respuesta que no es fácil desde la generalización que siempre es mentirosa, pero un indicador claro de ellos pueden ser las tasas de suicidio, las niveles de toxicología, y la natalidad, como signo de una adhesión a la vida, y una esperanza de vida.

Todos estos índices han empeorado exponencialmente en estos últimos 50 años.

Y en particular la natalidad, en las sociedades occidentales ha descendido a niveles alarmantes.

En esos mismos años los números de la economía mundial han crecido como no lo han hecho en todo la historia, y en el mismo tiempo los niveles de pobreza han crecido, no por el crecimiento poblacional como pretenden los neomalthusianos, sino por una mayor desproporción en la distribución de recursos. Osea por un crecimiento del egoísmo. Que casualidad, en ese tiempo la religiosidad de la sociedad está como está, y… La familia… bien, gracias…

Podemos decir que el problema no es la economía.

Son los valores estúpido…